Tómatelo con calma

tomatelo-con-calma-elmore-leonard-4873-mlu4935408190_082013-o-horz

Cada generación tiene sus propios cauces para llegar a los clásicos (ya sean más o menos recientes); o para llegar a los grandes, los autores seminales, los que plantaron determinada semilla, o ayudaron a regarla.
Gran parte de mi generación conoció la existencia de Elmore Leonard gracias a Tarantino. Jackie Brown (“Cocktail explosivo” era el título del libro) era su peli post-Pulp fiction, y su único guión adaptado.
Obviamente Tarantino no se puso a adaptar nada que supusiese un giro radical a su carrera (ni falta que le hacía).
Leyendo a Leonard, entiendes hasta qué punto las primeras películas de Tarantino están empapadas de él. Leonard tuvo su propia manera de entender la novela negra, el noir. Muchos años he tardado en leerle por fin, pero puede que ahora fuese el mejor momento.
Tómatelo con calma es, parece ser, una secuela de Cómo conquistar Hollywood; pero sólo en cuanto a que el personaje central es el mismo. Puede que no haya pillado alguna referencia, pero básicamente el libro se puede leer de forma independiente sin problema.

Leonard hace que pasen cosas, hay momentos de violencia inesperados, hay giros más o menos constantes en la trama, hay personajes atractivos, la historia evoluciona, hay un inicio, varios nudos y un desenlace. Pero obviamente todo esto no es lo que hace especial al libro. Esto sólo es el engranaje, los tics de la novela negra, etc. Creo que lo que hace que este libro te deje con ganas de más, es su arrollador estilo. Puede que de entrada te sientas algo desubicado. Te encuentras con dos personajes hablando en modo metralleta, parece que de nada en particular (¿de qué os suena eso?). Luego, sin aparente solución de continuidad, pasa algo terrible, y terriblemente violento. Poco a poco vas familiarizándote con el Lenguaje. A menudo hay (por no decir casi todo el tiempo) largos diálogos, los cuales sirven tanto para dibujar a los personajes, como para hacer avanzar la trama, como para definir el estilo del libro. Esto quiere decir que hay largas escenas de diálogo que puede que sean útiles para completar alguna información, o puede que sólo estén ahí por pura estética.
Esto no es nada nuevo en realidad, pero seguro que habréis oído hablar al académico de turno, sobre que todo lo que haya en un libro o una peli, ha de tener una utilidad concreta. Eso, en realidad, sólo es una forma de hacer las cosas. Decir que es la única es, obviamente, una falacia.
No sólo lo demuestra Leonard, también lo demostró Tarantino, nada más y nada menos que haciendo películas. Con las películas parece aún más delicado, ya que se supone que has de concretar, has de condensar la información, no puede haber paja, etc. Pero seguro que todos los que hayáis visto Pulp fiction (absoluta heredera de Leonard), recordáis, por ejemplo, este diálogo:

JULES: Bueno, háblame otra vez de esos bares de hachís.
VINCENT: Vale, ¿qué quieres saber?
JULES: Allí el hachís es legal ¿no?
VINCENT: Es legal pero no al 100 %, por ejemplo, no puedes entrar en un restaurante, liarte un porro y ponerte a fumar, ellos quieren que fumes en tu casa o en sitios determinados.
JULES: ¿Dónde, en los bares de hachís?
VINCENT: Si, verás, el rollo funciona así, es legal comprarlo, es legal poseerlo y si eres propietario de un bar de hachís es legal venderlo. Es legal que lo tengas, pero, pero tampoco importa, imagínate esto ¿vale?, si te detiene un poli en Amsterdam es ilegal que pretenda cachearte. En Amsterdam los polis no tienen ese derecho.
JULES: Joder, macho, yo me voy allí sin dudarlo, joder que si me voy.
VINCENT: Lo se tío, eso si te molaría. Pero ¿sabes lo más curioso de Europa?
JULES: ¿Qué?
VINCENT: Pequeñas diferencias. También ellos tienen la misma mierda que aquí, pero… hay algunas diferencias.
JULES: ¿Por ejemplo?
VINCENT: Pues puedes meterte en cualquier cine de Amsterdam y tomarte una cerveza. Y no hablo de una cerveza en un vaso de papel, hablo de una jarra de cerveza. Y en París puedes pedir cerveza en el McDonald’s. ¿Y sabes cómo llaman al cuarto de libra con queso en París?
JULES: ¿No lo llaman cuarto de libra con queso?
VINCENT: Utilizan el sistema métrico, no sabrían que coño es un cuarto de libra.
JULES: ¿Pues cómo lo llaman?
VINCENT: Lo llaman: una Royale con queso.
JULES: Royale con queso…
VINCENT: Sí, así es.
JULES: ¿Y cómo llaman al Big Mac?
VINCENT: Un Big Mac es un Big Mac, pero lo llaman Le Big Mac.
JULES: Le Big Mac. ¿Y cómo llaman al Whooper?
VINCENT: No se, no fui a ningún Burger King. ¿Y qué le ponen a las patatas fritas en Holanda en vez de ketchup?
JULES: ¿Qué?
VINCENT: Mayonesa.
JULES: Joder.
VINCENT: Les vi hacerlo, macho, las bañan en esa mierda.

Este diálogo no tenía ninguna función concreta. Cuando vimos todos esta escena por primera vez, lo fascinante era darse cuenta de que, en realidad, no tenía propósito. Sólo eran dos personajes haciendo tiempo mientras llegaban en coche a determinado lugar. Esto se repetirá a lo largo de la película, y se convertirá en el modo que tiene Tarantino de enseñarle el dedo corazón a cualquier académico, además de responder a la pregunta ¿Por qué tus películas son tan violentas? con un: Porque es divertido.
Y es divertido también oír hablar a los personajes sin sentir que están todo el tiempo lanzándote información útil. Es una cuestión (insisto) de Estilo, incluso diría de clase, cuando un autor hace las cosas como le apetece, en lugar de consultar un manual o pretender buscar fórmulas para gustarte. O entras al trapo, o te jodes. Incluso uno de los personajes de Tómatelo con calma, parece dejar claros los principios del material que estás leyendo, a través de un diálogo que referencia una peli de Bogart:

dscn3983

Tomátelo con calma es novela negra divertida y brutal, con una colección admirable de personajes, y con una trama enrevesada, pero en la que siempre haces pie. La verborrea siempre suma, nunca sientes que el libro divague, porque los personajes no están trabajando para ningún escritor, sino que están contigo, son colegas, son malos, o buenos, o peligrosos, o todo a la vez, pero sobre todo tienen carisma, y quieres saber qué va a ser de ellos. El libro, pues, funciona en el sentido más tradicional, pero, sobre todo, no lo descartéis (no descartéis a Leonard) como otro de esos artefactos sencillos y olvidables. No lo es. Yo, desde luego, voy a seguir investigando al autor.

(Creo que hay alguna peli por ahí… Yo la obviaría hasta haber leído el libro.)

Anuncios

3 comentarios en “Tómatelo con calma

  1. Impoluta reseña, intachable… Me parece interesante lo que resaltas respecto a esos diálogos que son pura verborrea y con los que los personajes simplemente hacen tiempo, como en Pulp Fiction, película que por cierto amo :), son como la vida misma, ¿cuántas veces hacemos tiempo con verborreas de “poca monta”?… Me ha gustado mucho tu exposición y el despliegue de medios, y desde luego, me parece atrayente la idea de conocer algo de Leonard, sobre todo si eres de los que siente cierta debilidad por Tarantino.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s